POR Bruno
13 jun., 2026 • de lectura
El clima político y deportivo en el club no da respiro. Mientras la secretaría técnica y la dirigencia avanzan a contrarreloj en las negociaciones para destrabar la llegada de un nuevo director técnico, una información de último momento paralizó a los hinchas de la Academia: desde el entorno de Gustavo Costas confirmaron que existió un contacto formal por parte de Boca Juniors.
El llamado, que en un principio asomó como un rumor de pasillo en la Ribera, fue validado por el círculo cercano del exentrenador de Racing. Marcelo el "Chelo" Delgado, integrante del Consejo de Fútbol de Boca, se comunicó directamente con el ídolo académico para tantear su situación actual y saber si estaría dispuesto a asumir el cargo como DT de la vereda de enfrente, en caso de que Juan Román Riquelme decida avanzar formalmente con su contratación.
El sismo en Avellaneda ante el llamado del clásico rival
La noticia impacta de lleno en el orgullo del pueblo académico. Para el hincha de Racing, la figura de Costas representa la personificación misma del sentido de pertenencia: el hombre que pasó de ser la mascota del histórico equipo de 1966 a portar la cinta de capitán en la consagración de la Supercopa 1988. Ver su nombre arriba de la mesa de un clásico rival genera un impacto inmediato.
Cabe recordar que, previo a la abrupta finalización de su ciclo, se proyectaba la continuidad de Costas a largo plazo en Avellaneda, habiendo firmado un vínculo que se extendía en teoría hasta el cierre del mandato de Diego Milito.
Un escenario complejo tras la salida
El llamado de la dirigencia xeneize llega en un momento sumamente delicado. Tras confirmarse su despido de la Academia hace pocas semanas —y en medio de las tensiones lógicas que siempre acarrea la rescisión de un contrato de tanta magnitud—, el nombre de Costas vuelve a estar en el centro de la escena nacional, esta vez bajo el radar del club de la Ribera. Las próximas horas dictarán el rumbo de una historia que promete sumar nuevos capítulos y mantener en vilo a todo el fútbol argentino.