POR Bruno
04 may., 2026 • de lectura
Con los nombres prácticamente confirmados, la verdadera batalla de Racing se juega en el pizarrón. Las cuatro variantes tácticas que maneja el DT para descolocar a Independiente desde el primer minuto.
Gustavo Costas sabe que los clásicos se empiezan a ganar desde el vestuario. En una semana marcada por las bajas y el temple emocional, el entrenador de la Academia prepara un "volantazo" que no tiene que ver con los nombres, sino con la disposición. Aunque el 11 inicial no guarde grandes misterios, el dibujo táctico es la verdadera incógnita que desvela a los vecinos.
La versatilidad como arma: Racing ha demostrado ser un equipo camaleónico en este Torneo Apertura 2026. Del 4-3-3 ofensivo que vimos al inicio, Costas ha sabido mutar hacia un 4-1-4-1 con mayor sacrificio por las bandas, o incluso un 4-2-3-1 para blindar a Santiago Sosa en el círculo central.
Sin embargo, la opción que más ruido hace para el sábado es el 4-1-3-2. Este esquema rompe con los carrileros tradicionales para apostar al juego interno y, lo más importante, para que "Maravilla" Martínez no esté solo en el frente de ataque. Es la formación que genera más volumen de juego y que podría aprovechar las dudas defensivas que viene mostrando el rival.
El factor sorpresa: Que Baltasar Rodríguez juegue suelto por el medio o pegado a la banda cambia totalmente la referencia de marca para Independiente. Costas jugará con esta ambigüedad hasta minutos antes del pitazo inicial de Rey Hilfer. En un partido donde los detalles valen oro, la capacidad de Racing para ser impredecible es, quizás, su mayor virtud para traerse los tres puntos del Libertadores de América.
